domingo, 26 de enero de 2020

Puente de los Poyos o Puente de los Pollos ( El Pajarito - Carro del Diablo - El Caliz)

Ruta semi-circular
distancia: 12,3 Km.
desnivel: 714 m.   altitud min: 1021m.  altitud max: 1580m.
dificultad: Media - Alta

Ruta semicircular para llegar al Puente de los Poyos pasando por varios riscos curiosos y conocidos de La Pedriza. La ruta sube por el PR-M1  pasando por el Collado Cabrón. Continua hasta el Carro del Diablo atravesando el Canal del Pajarito y el Jardin de la Campana. Luego se desvía cruzando el pinar a buscar el Camino de los Llanitos, que sigue en subida hasta el desvío que lleva al objetivo de la ruta, el Puente de los Poyos. Para la vuelta va terminando de dibujar un 8 pasando de nuevo por el collado Cabrón. Enlaza con una senda que baja por detrás del Cancho de los Muertos, para acercarse a El Caliz y regresar a Cantocochino de nuevo por el PR-M1.

El puente de los Poyos es una enorme arcada natural de más de 15m. de luz formada por la erosión de un único bloque de granito. El origen de este tipo de puentes suele ser la fractura y desprendimiento de una parte de la roca, dejando un hueco que irá aumentando de tamaño con la erosión hasta dibujar una arco.

No hay un consenso generalizado acerca del topónimo original de este risco. Aunque en el título de la entrada utilizo los 2 nombres, en los sucesivo voy a utilizar solo "el Puente de los Poyos". Me parece más apropiado y me gusta más.  En este enlace, Rafael Rodríguez relata toda su indagación en este asunto:

https://www.guadarramaymas.com/2012/05/puente-de-los-poyos-o-pollos-la-pedriza.html

Para llegar al punto de inicio: desde Madrid vamos a Manzanares el Real pasando por Colmenar Viejo. Una vez en Manzanares El Real, sin entrar al núcleo urbano, continuamos la carretera (M-608) hasta la rotonda que tiene en su centro la estatua del montañero, cruzamos la rotonda dirección Cerceda y ya vemos los indicadores a "La Pedriza" que nos desvían a la derecha. A 700 m. del desvío  está el Centro de educación ambiental, a continuación el amplio aparcamiento de la Pedriza y la barrera que controla el acceso  a los aparcamientos dentro del parque. El número de vehículos  que pueden subir está limitado. Para asegurarse la entrada conviene llegar  antes de la 9h. en fin de semana. En 4,2 km de carretera de curvas llegamos al primer aparcamiento de Canto Cochino. 


En los cristales de uno del los coches aparcados la helada ha creado unas composiciones muy artisticas. Incluyo 2 fotos que con las prisas no han quedado bien enfocadas. Iniciamos la ruta dejando atrás los merenderos y bajando la pista asfaltada para cruzar el río Manzanares por un puente de madera. Junto a los Barracones nos vamos por el camino de la izquierda, el PR-M1. Vamos a seguirlo en la mayor parte de la subida. Requiere prestar mucha atención a las marcas blancas y amarillas con las que está rotulado, especialmente cuando atravesamos canchales, para no perderlo. Subida muy tendida entre los pinos al principio.



(1,7 Km) El PR hace un giro a la derecha y sube por la ladera dibujando unas zetas. Alcanzando unas rocas que son un buen mirador hacia la Sierra de los Porrones, la Maliciosa, Cabezas de Hierro y los riscos más occidentales de la Pedriza.
Las fotos me quedan muy quemadas, se ven mejor las que hice al regreso que están al final de esta entrada.
El camino se introduce en el pinar, ganando altura por la vaguada. En la parte final de la subida el PR va dibujando lazadas, amplias al principio y más cortas al final hasta alcanzar el Collado Cabrón. 





(3,5 Km.) Collado Cabrón. Este punto, subamos por donde subamos, siempre acaba siendo el lugar donde hacemos la primera parada, aprovechando las rocas que hay en medio del collado.
Estamos en una encrucijada de caminos y en esta ruta vamos a pasar por 4 de ellos. El primer camino que encontramos a nuestra izquierda es la continuación del PR-M1 que venimos siguiendo. El siguiente en el sentido de las agujas del reloj es un sendero que sube hacia los Llanitos (bajaremos por aquí). De frente hay una pronunciada bajada hacia La Autopista, cerca del refugio Giner de los Rios. Por último, el  camino que sale a nuestra derecha se dirige al Cancho de los Muertos.
 
Continuamos ruta por el PR-M1 que toma dirección NO ganando altura entre espesa vegetación. Aunque predominan los pinos y las jaras, van apareciendo algunas encinas dispersas, robles melojos y enebros de la miera.  A la izquierda un bonito perfil de la Maliciosa, a la derecha el cordal de la Pedriza Anterior. Y volviendo la vista atrás, el Cancho de los Muertos. Nos vamos aproximando a la larga muralla rocosa que forman una serie de riscos  de curiosas formas y con nombres propios: el Pajarito, el Galisol, la Vela, la Campana, el Castillete...Después de una trepada para salvar una roca que cierra el camino, nos aproximamos a la franja de arbolado que bordea el roquedo, y lo cruzamos en fuerte subida.






(4,1 Km.) Llegamos a la base de la cara sur del Pajarito. A la derecha del risco  comienza el canal del Pajarito. Es un canal amplio ocupado por un caos de grandes bloques de roca. Vamos trepandolas hasta situarnos bajo “La Vela”. Estamos al inicio del "Portillo del Galisol". Aquí hay que enfilar el estrecho corredor que forman las  paredes verticales de 2 riscos: el Galisol y el Castillete. Un roble crece en mitad de este estrecho pasadizo. El paso es más sencillo de lo que parece en un primer vistazo. Salimos del corredor subiendonos sobre una gran roca, con espacio suficiente para agruparnos y hacernos una foto. 




Esta roca se alza sobre una pequeña hondonada que tenemos en frente, una especie de patio encajonado entre paredes rocosas donde crecen apretados los pinos. Es el “Jardín de La Campana”, nombre que recibe del risco que se alza solitario a  la derecha de este jardín.
Accedemos al jardín descolgandonos un par de metros por unas ranuras entre los bloques de roca. Cruzando entre los pinos,  las marcas del GR nos llevan a otra subida por un amplio canal, donde los robles han crecido entre el roquedo, algunos de buen tamaño. Antes de iniciar la subida dejamos a nuestra izquierda uno cuyas ramas emergen entre unas rocas. Y subiendo encontramos otro a nuestra derecha. Un vistazo atrás para ver la espesura del arbolado del jardín. 


La Campana y el Jardin de la Campana

Jardín de la Campana

 Al final de la subida nos asomamos a una zona más abierta y despejada, el Collado de la Canaleja. Hay que descender con unos destrepes para dejar atrás estos roquedos y dirigirnos a los siguientes. 

(4,5 Km.) Atravesamos el
Collado de la Canaleja. Caminando por suelo firme cubierto de matorral bajo, damos una tregua a nuestros pies y podemos soltar las piernas antes de emprender las últimas y más verticales trepadas. Hay que subir paredes escalonadas y por unas placas inclinadas para superar el murallón coronado con una composición de rocas caballeras que se conoce como el  “Carro del Diablo”. Destaca una enorme plancha horizontal, colocada en equilibrio estable sobre otra bastante alta que hace de base. Atacamos el roquedal  por su parte izquierda, pasando finalmente bajo el Carro del Diablo. Un último vistazo a nuestra espalda para ver todos los riscos de la zona del Pajarito y  el cordal de la Pedriza Anterior detrás de ellos.


Carro del Diablo





Carro del Diablo



(4,8 Km.) Descendemos a suelo firme, a una la pradera que no se ve por estar completamente nevada, y continuamos caminando y  rodeando el Carro del Diablo. El GR-M1 gira hacia la izquierda, terminando de dibujar una pequeña Z para seguir subiendo hacia el N, pasando por la derecha de La Diligencia. Nuestra intención era seguir por el GR para poder acercarnos al Puente de los Poyos desde arriba. Pero hay mucha nieve y no hemos traido guetres, decidimos no subir más. Continuamos hacia el E por un sendero que desciende por un suave barranco y se adentra en el pinar para enlazar con el otro sendero que sube desde el collado Cabrón hacia los Llanitos. Con la nieve no se distingue el sendero. Como llevamos GPS nos limitamos a  avanzar lo más directo posible hacia nuestro objetivo.




(5,4 Km.) Alcanzamos el sendero que va a los Llanitos y lo cogemos hacia la izquierda, en subida. El calor está derritiendo la nieve y se ha formado un regato por el sendero.

(5,9 Km.) Hay que estar muy atentos al desvío a la izquierda que lleva hasta el Puente de los Poyos. Antes estaba señalizado con un gran hito, ahora hay apenas unas pocas piedras sobre una grande. Luego hay  troncos colocados a ambos lados del camino, definiendo el camino como si fuera un pasillo. (incluyo una foto de otra excursión donde se ve más claro).



El sendero serpentea entre pinos y bloques de piedra hasta toparse con una pared que hay que salvar con una pequeña trepada. Lo hacemos con mucho cuidado por que la roca está mojada y resbala mucho. Pasamos junto a una covacha con un pino delante de la entrada, dejandola a la derecha. 
El Puente de los Poyos, a pesar de su embergadura, no se ve hasta que estamos a escasos metros de él  ya que está muy escondido, rodeado de canchales y árboles.

Es un arco espectacular y muy fotogénico, tanto desde abajo como desde el otro  lado, ya que se puede fotografiar la Pedriza enmarcada por el puente. Y es posible subir a lo alto. Las placas de roca bajo el arco están húmedas y no soy capaz de subirlas, sobre todo porque me da miedo la bajada. Y cuando intento rodear el arco para acceder por detrás,  está complicado, la nieve se ha acumulado entre el roquedo, y te hundes en ella. Habrá que organizar otra visita para verlo al completo, porque este enclave no es precisamente un sitio de paso por el que se llegue a otro lugar.





Regresamos por la misma trocha hasta el desvio, cogiendo el sendero hacia la derecha para bajar hasta el Collado Cabrón. 
(7,7 Km.) Sobre unas rocas tenemos estas estupendas vistas de la zona del Pájaro.


(8,9 Km.) Llegamos al Collado Cabrón para seguir por el sendero que va al Cancho de los Muertos. En apenas 200m. lo abandonamos, tomando un sendero que parte a la derecha, entre los pinos. Luego sube a rodear Peña Horcajo por la derecha e inicia el descenso por un sendero en desuso que busca los pasos entre los riscos  para bajar hasta el Caliz. Perdemos el rastro del sendero varias veces (nos resultó mas fácil seguirlo en subida en otra ruta que hicimos por la zona) y nos dejamos guiar por la intuición y el clasico método de prueba y error callejeando entre los bloques de rocas. Como referencias, pasamos por la derecha de una roca con una ventana muy original en lo alto, parecen dos aves juntando el pico. Y despues bajo una aguja.




Nos desviamos un momento de la trocha para contemplar un rebaño de cabras encaramadas en lo alto de un risco.



 Volvemos a la trocha para rodear el siguiente risco por la derecha (también podríamos haberlo rodeado por la izquierda) y ya divisamos el Cáliz. 
(9,9 Km.) El Caliz es un pequeño risco con forma de copa. Subiendo a su base tenemos una buena panorámica.





Seguimos bajando y nos volvemos para ver la cara sur del Caliz que presenta un aspecto diferente. Al frente la cuerda de los Porrones. Hacia nuestra derecha, la Maliciosa y Cabezas de Hierro cubiertas de nieve se funden con las nubes en la foto. Y toda una ladera cubierta de riscos: en la parte baja los riscos de la Charca Verde y en la alta el conjunto del Pajarito.  Terminamos la ruta enlazando con el PR-M1 que nos lleva de regreso a Canto Cochino.





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